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Durante
la segunda mitad del siglo XX, no hubo en México
héroe más grande, atleta más renombrado,
o estrella de cine más evocadora, protagonista
de aguerridas y difíciles victorias en épicas
batallas, que el luchador Santo, El Enmascarado de Plata.
Su sola presencia dentro y fuera de los cuadriláteros
atrajo multitudes que imantadas por su carisma único
acudían a admirarlo con esa vehemencia exclusiva
que el pueblo otorga a sus ídolos.
El Santo atleta indiscutible, hombre de misterio y luchador
enmascarado de gran popularidad a muy temprana edad
cubrió su rostro, dejaba de ser una persona para
convertirse: en un personaje.
Rodolfo Guzmán Huerta nace en Tulancingo estado
de Hidalgo un 23 de Septiembre de 1917, en el seno de
una familia típica provinciana, fue el quinto
de 7 hermanos.
A muy corta edad (8 años) queda huérfano
de padre por lo cual empieza a trabajar para sacar adelante
a su familia. Con el tiempo fue adentrándose
en el gusto por aprender defensa personal en el Casino
de Policía de la ciudad de México, ahí
aprendió a defenderse, a saber brincar, caer,
rodar y luchar para después convertirse en luchador
profesional, debutando como Rudy Guzmán, en el
año de 1935 en la Arena Modelo, posteriormente
se enmascara, sin pena ni gloria como el Hombre Rojo,
más tarde como el Murciélago II seudónimo
que dejo posteriormente para reaparecer como El Santo
y con tal nombre debuto el 26 de Julio de1942 en la
vieja Arena México.
Ese día desde muy temprano preparo su equipo
luchístico, se probaba una y otra vez sus mallas,
botarga, pero sobre todo la máscara que era de
piel de cerdo; tosca, dura, una verdadera cárcel,
era un suplicio portarla, sin embargo había que
hacerlo ya que ese día era el mas importante
en su vida. Finalmente decidido terminar con lo inquieto
de su adolescencia y acariciando la máscara se
hizo una promesa; ser el mejor en su especialidad.
Así ese día por la tarde, con 23 años
de edad, 55 kilos de peso y muchas ilusiones y sueños,
subió al ring de la vieja Arena México
a tratar de ser el mejor. Pese a su novatez, pero con
un gran coraje y determinación llego como finalista
de una batalla campal frente a Ciclón Veloz,
flamante Campeón Nacional de Peso Welter.
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